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martes, 25 de agosto de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS * Entrevistas desde casa

DIEGO BERARDO : “ La cultura está agudizando la imaginación y creando nuevas herramientas para seguir presente”

 



Diego Berardo es un gestor cultural con amplia experiencia en la conducción de espacios culturales públicos y privados tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en  Rosario. En diciembre del 2019 asumió como el nuevo director del Cultural San Martín, el emblemático espacio que el 8 de mayo de este año cumplió 50 años de existencia.
Berardo viene de dirigir otra institución notable como lo es el Sabato Espacio Cultural que depende de la UBA. Nos cuenta sobre cómo seguir gestionando  y de qué manera repensar la cultura en tiempos pandemicos.


Si bien asumiste al frente de El Cultural San Martín  en diciembre del año pasado, es en marzo cuando todo se activa. ¿Cómo fue arrancar una gestión tan importante en el momento en que el mundo se paralizaba?


Mi gestión arrancó en un momento en que no pensábamos que el mundo se frenaba. Nosotros desarrollamos un trabajo muy activo en el armado de una propuesta  de programación en las áreas de las artes escénicas pero también de una convocatoria para las artes  visuales y  la música en  donde nos proponemos generar  una participación muy importante de grupos artísticos pero también de públicos.
Al  mismo tiempo nos proponemos que esa programación no sólo celebre los 50 años del Cultural San Martín sino también promueva una mayor participación de la mujer en la cultura. Por lo cual, en ese momento no pensábamos que la gestión se iba a paralizar por esta pandemia. Habíamos arrancando con mucha pasión y motivados en la construcción de  una propuesta que nos permita tener un centro cultural muy activo donde además de ofrecer una multiplicidad de propuestas artísticas también se puedan  desarrollar acciones vinculadas  al pensamiento, las ideas y un encuentro más amplio , para construir desde las diferencias una cultura mucho más participativa en una ciudad que es cada vez más amplia e inclusiva. 


La programación que habían presentado para el 2020 era muy interesante, diversa y renovadora. ¿Se pospone todo para el próximo año?


Así es, la propuesta que habíamos presentado era  una programación que la definiamos como  amplia, diversa e inclusiva, que se proponia por sobre todas las cosas tener una mayor participación de la mujer, no solo arriba de los escenarios sino también desde la dramaturgia, la dirección, la producción. También promoviamos una programación que incluyera a la diversidad sexual y de género en las diferentes áreas artísticas. Habíamos armado una programación histórica, ya que tradicionalmente El Cultural San Martín  presentaba entre una docena de obras por año, y nosotros habíamos presentado una programación con 18 propuestas vinculadas a las artes escénicas. Por supuesto que asumimos la responsabilidad de que esa programación debemos ponerla en pausa hasta que nos permitan abrir nuevamente.


Seguramente los festejos por los 50 años del Centro Cultural San Martín no fueron celebrados como tenían pensado. Has estado muy activo en Instagram con el ciclo de charlas  con grandes hacedores y referentes culturales. ¿Cómo fue esa experiencia?


Por supuesto que no era lo que teníamos pensado para los festejos. Con lo cual tuvimos que reformular todas las propuestas. Nos propusimos desarrollar dos ciclos de charlas con diferentes referentes de la vida cultural, social, del periodismo y la academia que hayan pasado por el Cultural San Martín y con otros que nos interesaba dialogar. El primer ciclo fue “50 charlas por El Cultural” que terminaron siendo 58 encuentros.
Y ahora iniciamos otro que tiene el mismo objetivo pero le cambiamos el nombre porque sentíamos que era un momento del año que teníamos que demostrar que también estamos vivos por la cultura, entonces fue así que lo llamamos“Vivos por la cultura”. Las charlas tienen que ver con poder conocerlos un poco más de esos referentes y hacedores culturales, indagar acerca de su recorrido, formación . Para mi fue una experiencia maravillosa, porque siento que logramos establecer y  consolidar  una relación con El Cultural San Martín que para mi es muy importante  hacia adelante, en el sentido de que es una especie de construcción de red que nos permite poner en valor aún más el desarrollo cultural que  se viene generando en nuestro espacio. 



La cultura es una de las áreas más afectadas en éste contexto.¿Qué consideraciones tenes al respecto?

Lamentablemente esta pandemia y aislamiento nos obliga a todos a tener que cerrar nuestros espacios para evitar un contagio masivo. Sin lugar a dudas es una de las actividades más afectadas. Y también una de las que más tuvo que repensarse y en algunos lugares hasta reconvertirse para poder ofrecer otras actividades para poder esos espacios subsistir. Así fueron surgiendo las propuestas vinculadas a los  vivos, los streamings,  las actividades que se podían desarrollar a través de las plataformas como los distintos talleres y seminarios. Al mismo tiempo intentando que desde el Estado nacional y del gobierno de la ciudad de Buenos Aires se pueda acompañar con la amyor cantidad de recursos y de la mejor manera posible a un sector que lo necesita.
En CABA no solo se han multiplicado los presupuestos vinculados a los subsidios para las distintas propuestas de financiamiento que usualmente suele tener el Ministerio de Cultura de la  Ciudad como es PROTEATRO, PRODANZA, BAMUSICA, BAMILONGA, sino que además se hicieron convocatorias nuevas para poder seguir acompañando al sector. Al mismo tiempo se lanzaron líneas nuevas como son las de creación y formación que tienen que ver con poder atender a los colectivos artísticos que no forman parte de los espacios que pueden estar integrados a las otras líneas de financiamiento.Y se van a seguir realizando convocatorias, además de pensar en estrategias para gestionar “el día después”, con protocolos que nos permitan desarrollar actividades en donde los colectivos artísticos puedan volver a reencontrarse y en donde los espacios puedan ir de a poco abriendo y pudiendo desarrollar su actividad. La cultura está sufriendo esta pandemia de manera impresionante en todo el mundo. Pero también en todo el mundo se está agudizando la imaginación  y creando nuevas herramientas para poder seguir presentes.  En la Ciudad también pusimos al servicio del sector independiente la plataforma Buenos Aires Cultura en Casa. Creo que nunca va a ser suficiente el acompañamiento en términos económicos, porque la realidad es muy difícil y la pandemia vino a agudizar un proceso de crisis que el sector venía teniendo. Pero sin dudas se están haciendo todos los esfuerzos posibles.



La pandemia no suspendió los públicos pero si el uso de los espacio escénicos. ¿Ya tienen presentados protocolos para el regreso de las actividades?


Vamos a esperar los protocolos que en su conjunto elabora el Ministerio de Cultura de la Ciudad para la reapertura de todos los institutos culturales de CABA que dependen del ministerio. Nuestra idea es que en nuestro espacio cultural, que es muy amplio, podamos desarrollar  una propuesta y política que nos permita alojar algunos colectivos artísticos  de la cultura independiente que van a ver dificultada su vuelta a los espacios producto del necesario distanciamiento social obligatorio que deberían tener para poder reabrir.  


¿Qué opinas de la proliferación de contenidos ofrecidos vía streaming?


Tengo la sensación que esas propuestas llegaron para quedarse porque el regreso será muy paulatino y a mediano y largo plazo. Al mismo tiempo, considero que no viene a reemplazar la actividad tal como se venía desarrollando. Es una nueva forma de producir contenidos. Es una nueva forma de ofrecer una propuesta escénica vinculada a lo audiovisual. No es el teatro tal como lo conociamos. Por supuesto el teatro requiere de presencialidad, de un escenario, de un público, pero entiendo que frente a esta realidad es inevitable seguir trabajando y ofreciendo este tipo de propuestas para que la actividad se mantenga viva.  

 
Las sociedades han pasado por grandes catástrofes. ¿Pensas que algo se modificara con todo lo sucedido?


Esta pandemia  nos ha permitido mirar con más precisión las desigualdades e injusticias que viven nuestras sociedades. Desigualdades  vinculadas al acceso al agua, la alimentación, a la educación entre tantas otras cosas. Al mismo tiempo nos ha permitido valorar mucho más el rol de la educación y la cultura. Puso de manifiesto el laburo que realiza un docente en una escuela al tener que reemplazar de alguna manera ese trabajo con nuestros hijos en casa. Creo que también hemos potenciado el valor de lo público y en especial la salud pública en donde no solo entendemos la importancia que tiene que los estados inviertan en educación, cultura y salud sino que además el laburo que realizan todos aquellos  trabajadores de cada una de esas áreas para promover a nuestras sociedades. 

Espero que una vez que salgamos al sol, podamos trabajar para que eso cambie. Poder encontrarnos, mirarnos a la cara y ver de qué manera podemos juntos desarrollar políticas, actividades y propuestas que nos permitan que esas injusticias y desigualdades se terminen de a poco en nuestras sociedades. Es fundamental que nosotros hagamos un esfuerzo por convencer a los demás que es necesario que esto que sucedió nos permita modificar esta realidad que descubrimos. Y entonces sí ahí creo que la cultura va a cumplir un rol muy importante.

sábado, 15 de agosto de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS * Entrevistas desde casa

 ANDREA CHINETTI: "No me imagino bailarines con barbijos y sin contacto físico"

 

 La danza es una de las áreas que más se verá afectada en la "nueva normalidad". Sin embargo, los artistas tienen esa capacidad de adaptacion y resistencia que es admirable. Andrea Chinetti es la directora del Balett Contemporaneo del Teatro San Martín, y nos cuenta sobre su experiencia virtual junto a su compañia para seguir entrenando e incluso  la presentacion de un video sobre el work in progress basado en la obra de Manuel Puig "Boquitas Pintadas",  dirigida por Renata Schussheim y Oscar Araiz. El proyecto lo tenian programado estrenar durante el año, pero la cancelacion no les hizo perder el espiritu de  mantenerse en movimiento frente a toda adversidad, es la premisa.
 

¿De qué manera vas llevando el aislamiento?


Despues de cinco meses de cuarentena y haciendo un análisis  debo confesar que  llevo bastante bien el aislamiento obligatorio, ya que no me dejo abatir por las circunstancias y trato de generar nuevos proyectos constantemente. El dirigir una Compañía , una escuela y dar clases de Danza Contemporánea no me permitió bajar la guardia y  me motivo a seguir creando  nuevas maneras de comunicarnos  y de llevar nuestro arte  a un plano digital sin perder la calidad.



¿La cuarentena eclipsó algún proyecto?

El proyecto que se eclipso en cuarentena fue Boquitas Pintadas del maestro Oscar Araiz y Renata Shussheim para el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martin. Cuando comenzó la cuarentena estábamos ensayando para estrenar en mayo.Ésta obra se estrenó en 1997 y la elegimos para reponerla  en una nueva versión para 2020.Inmediatamente como no sabíamos cuánto iba a durar la pandemia nos propusimos continuar y finalizar el montaje vía zoom y así se hizo. De ésta extraordinaria experiencia  logramos hacer un video que fue editado y presentado en la plataforma del Complejo Teatral y la del Gobierno de la Ciudad En Casa.
También éste año  la Escuela Arte XXI que dirijo con Oscar Araiz y Guido De Benedetti cumplia 20 años y teníamos preparados  muchos festejos, innumerables  funciones  e invitados en nuestra sede .Lamentablemente  no fue posible  y en la actualidad seguimos sosteniendo nuestro alumnado con gran esfuerzo desde la virtualidad y programando la muestra de mitad de año del mismo modo. Todos nos vimos sumergidos en investigar nuevas formas de comunicación y de explorar y aprender a usar tecnología para editar videos  y mantener viva la llama de la creación. En relación a la pedagogía, el enseñar en este formato a los docentes de danza nos llevó a modificar nuestros esquemas  para transmitir el material. No tener espacio suficiente, los pisos adecuados y imposibilidad del  contacto físico  hizo que todos tengamos que rever el método de enseñar  y  transmitir.



La cultura en general y en especial la danza son de las áreas más afectadas por la imposibilidad del contacto. ¿Cómo consideras que se podrá retomar la actividad?


Desde mi punto de vista, tendrá que ser muy gradual el regreso de la danza  a los escenarios, lo cual tambien  dependerá del  descubrimiento  de la vacuna.Nosotros estamos presentando un protocolo para regresar progresivamente a nuestras salas para poder entrenar con un número muy reducido de participantes. Consideramos que el volver a entrenarnos nos llevara entre un mes o dos meses para comenzar a poder ensayar  y pensar en principio hacer un programa con dúos y solos ,ya que en la Compañía tenemos  cuatro parejas y esto nos facilita el contacto físico. Muchas compañías como la Opera de Paris ,Ballet del Sodre ,etc ,están aplicando el mismo protocolo que nosotros  queremos implementar ,pero por el momento serán galas con pocos intérpretes y seguramente se harán funciones sin público para poder disfrutar desde casa. Veremos cómo va evolucionando ya que los protocolos van cambiando semanalmente.



¿Estan entrenando de manera virtual?

Desde que comenzó la cuarentena el ballet Contemporáneo entrena  y ensaya en casa diversos proyectos .En este momento estamos ensayando con Sofhie Laplane ,coreógrafa Francesa ex bailarina y actualmente coreógrafa residente del Schottisch Ballet un dúo que próximamente estrenaremos en nuestra plataforma .Nos conectamos todos los días con ella que está en Paris ,y sus dos asistentes  Luke Ahmet que está en Londres y Luciana Ravizzi  ex maestra de la compañía del Ballet Contemporáneo del TGSM que actualmente vive en EEUU. Los dos trabajaron  con Sofhie Laplane en la Compañía del Schottisch Ballet  y generosamente  nos ofrecieron hacer esta experiencia cuadrangular que pronto veremos el resultado.


¿Cambiaran los modos de ver y producir espectáculos  después de la pandemia?

Seguramente se modificara  el modo de producir  los espectáculos, ya está sucediendo. Muchos de los recursos usados actualmente quedaran y enriquecerán las futuras  producciones. De todos modos no me imagino actores,bailarines ,cantantes  con máscaras o barbijos y sin poder tener contacto físico. Tengo la esperanza que pronto exista una solución y volver  a nuestros espacios tan requeridos para nuestra profesión.



¿El arte puede ayudar en éste momento, y si es así cómo?

El arte sana, el arte cura. El arte  es lo que en este momento más se está consumiendo. Solo entrar a las redes sociales  y veremos que la danza, la música, el canto están presente como nunca antes lo habían estado, de hecho en nuestras plataformas la danza es la que  más visualizaciones tienen. Hay innumerables estudios que  aseveran que pintar, acudir a una exposición, tocar un instrumento musical, leer un libro, ir al teatro, bailar  hace que seamos más felices y estemos  más saludables. El arte nos ayuda  a conocer nuestra parte creativa, desarrollando nuestro potencial y auto-conocimiento, facilitándonos nuestra expresión y comunicación.



¿Cuando termine la pandemia vislumbras algún cambio?

Espero que con todo lo sucedido se modifiquen muchas cosas, que los seres humanos tomen conciencia  que este planeta es de todos y que deberíamos prestarle la atención que requiere para no seguir destruyéndolo


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"BOQUITAS PINTADAS"                                                           

WORK IN PROGRESS *

BALLET CONTEMPORANEO

TEATRO SAN MARTIN


 

miércoles, 5 de agosto de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS * Entrevistas desde casa

SEBASTIÁN KIRSZNER: “La vida no era ideal, pero sí mejor que ésto”





El director y dramaturgo Sebastián Kirszner se encontraba en proceso de ensayos de dos espectáculos: “Crónica de una muerte devaluada”, reestreno de esta obra que había tenido una larga temporada en el 2019, y “Mámele”, una nueva creación . Ambas propuestas iban a ser estrenadas entre marzo y abril en (La Pausa) Teatral, su propio espacio, en donde también funciona su escuela de teatro. Llegó la pandemia, la cuarentena y todos sus efectos colaterales. “La vida no era ideal, pero sí mejor que ésto”, asegura el artista. 

“Tengo miedo, pánico y paranoia con frecuencia”, confiesa Kirszner. “Es una situación de gran incertidumbre. Sigo atento la carrera por las vacunas, ya que la aparición de la misma sería volver al teatro”.


Pero más allá del estado de desolacion en el cual se encuentra toda la comunidad teatral, cabe destacar el rápido poder de resilencia de muchos y la creatividad que poseen para seguir resistiendo desde el cultura. Sebástian Kirszner ha demostrado siempre estar un paso adelante. Su teatro es rupturista y con un lenguaje propio.Sus puestas ingeniosas y un maestro en el arte de la composicion de personajes. "La Shikse", "El ciclo Mandelbaum", "Rats, casi un musical", "Azulejos amarillos", asi lo certifican. El próximo domingo 9 de agosto estrena "Carne de chancho". Se trata de un unipersonal protagonizado por el actor Luis de Almeida que interpreta a un hombre que deja todo para encerrarse en una pensión de Constitución, allí se crea un canal de YouTube y sucede éste musical que indaga sobre la identidad y la existencia humana. La experiencia teatral sera en vivo a las 19 horas por streaming a traves de TEATRO UAIFAI.






¿Qué opinas del desempeño del gobierno y sus políticas para enfrentar la pandemia?


Banco fuertemente la postura del gobierno nacional. Me da lástima que se haya armado una campaña en contra, orquestada por los medios de comunicación que en pos de debilitar al gobierno para recuperar al poder, están dispuestos a sacrificar a parte de la población. Agárrense fuerte.




¿Cuál es tu evaluación con respecto a la situación que atraviesa el ámbito de la cultura y especialmente el teatro independiente?


Hablando de la Ciudad, es claro que la cultura es la última prioridad. Es notorio ver cómo se permiten la apertura de actividades que están a la altura de una clase de teatro en cuanto a los protocolos de salud. Ojo, con esto no digo que habría que abrir los teatros, para mí no hay que abrir nada y ver cómo orquestamos, por un lado un “zafar de este momento”, y luego “cómo volvemos”. Se otorgaron subsidios de emergencia, pero que duran un par de meses.  Llegaron tarde (3 meses después del inicio de la cuarentena), y hubo mucho descuido en la comunicación. En el medio, varias salas teatrales van a caer (ya cerraron algunas). Los teatros tienen algunas situaciones desfavorables, entre ellas las tarifas, y los alquileres.



Estrenas una obra en medio del aislamiento. ¿Cómo fue esa experiencia?


“Carne de chancho” fue una excusa, luego de varias reuniones de Zoom, para seguir produciendo. La virtualidad nunca va a reemplazar al teatro, pero tenemos nuestros encuentros, aunque sea nos conectamos para pensar sobre la actividad que hacemos. Nos alimenta el deseo de volver. Después, intentamos tener una ética de actuación, para que valga la pena la experiencia. La gente se distrae viendo videos de Tik Tok, nosotros ofrecemos otra alternativa de entretenimiento, que es una experiencia de actuación virtual. Luis de Almeida pone el cuerpo en su casa como si estuviera en una sala. No tiene la respiración del público, pero lo deja todo. Y además es un trabajo virtuoso de actuación, canto y baile. Detrás hay un gran equipo de trabajo: La música original es de Pamela Sleiman, y las coreografías de Fabiana Maler. Jimena Morrone asiste y produce, y Pablo Lancone hace la prensa. 





¿De qué manera crees que se verán transformados los contenidos y formas de producción cuando transitemos “la nueva normalidad”?


Cuando pase la pandemia creo que la gente va a dejar de usar estas plataformas, vamos a volver a las salas… Seguramente nacerán miles de obras de esta experiencia. Todo lo que vemos hoy en torno al tema creo pareciera tener más un tono cómico sedativo, nos reímos de que la tía no encuentra el botón en el Zoom, o de la pareja que hace sexo virtual.  Supongo que cuando tomemos distancia aparecerá la profundidad, la pérdida, el duelo.



¿Aprenderemos algo de todo ésto?

Como sociedad no creo. El capitalismo volverá a apoderarse de la vida en masa. Mientras sigamos explotando el mundo como lo hacemos nacerán nuevas pandemias. Eso no va a cambiar.



*****



(LA PAUSA) TEATRAL

PRESENTA




“CARNE DE CHANCHO”

Un unipersonal en vivo por streaming, protagonizado por Luis de Almeida.

Dramaturgia y Dirección: Sebastián Kirszner.


ESTRENO DOMINGO 9/8 – 19HS. 

POR “TEATRO UAIFAI”

www.teatrouaifai.com



sábado, 1 de agosto de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS * Entrevistas desde casa

NICOLÁS COLFER : "Me preocupa que los discursos de la pandemia queden resonando en las salas vacías"



Nicolás Colfer es escritor. Fundador y coordinador de los talleres de escritura creativa Libido que desarrolla desde hace varios años tanto en Buenos Aires como en Madrid y Montevideo. Además, se encuentra en pleno  proceso de edicion de su primera novela junto a la editora independiente Trench.
 


¿En qué momento laboral te encontró el comienzo de la cuarentena ?

Al principio, yo mantenía un contrato con la Subsecretaría de Gestión Cultural del GCBA. Estaba trabajando para el programa Arte en Barrios, que genera (o mejor dicho, generaba) un enlace entre las propuestas oficiales de Cultura y los barrios vulnerables de la Ciudad. En el transcurso del primer mes, llevé a cabo mis funciones habituales a distancia; después surgió la figura engañosa del “voluntariado”, en la que intentaron meterme en contra de mi voluntad. ¡Los conceptos, a veces…!  La orden era que todxs lxs trabajadorxs de Cultura debíamos salir a las calles con una pechera amarilla, para concientizar a lxs vecinxs sobre la importancia de que se quedaran en sus casas.

O sea, querían que saliéramos para pedirle a la gente que se quedara adentro. ¡Los conceptos, los conceptos! Mi jefa terminó diciéndome: “Tu trabajo ahora es este; si no salís, estás incumpliéndolo”. Renuncié. No lo lamento; ahora mismo sería muy contradictorio para mí trabajar en Cultura, debido al modo en que la Ciudad está marginando a sus artistas. De hecho, el programa Arte en Barrios acaba de comunicarles a sus docentes que no van tener trabajo durante el segundo cuatrimestre. Es loco, ¿no? Tenemos un montón de artistas y profesionales de la cultura con la voluntad de trabajar y de generar oportunidades en todos los ámbitos, incluso en los barrios vulnerables, pero a la Ciudad solo le interesa forzar la “voluntad” de sus “voluntarixs”. Por fortuna, siempre nos queda la inquietud y la esperanza de cambio.


¿Cómo lo estas transitando?

Debido a esto último, ahora me estoy dedicando casi exclusivamente a la docencia. No solo amplié las propuestas de Libido, mi proyecto de actividades de escritura creativa, sino que pude ingresar al Centro Redes, una plataforma digital asociada al CONICET, y dictar a través de las pantallas nuevos cursos de Literatura para personas de todas las edades y profesiones. También colaboro con escritorxs y editoriales como corrector y reseñador, y sigo laburando en la edición de mi novela bajo el ala de la editora independiente Trench.


 ¿Tuviste miedo, pánico o paranoia en algún momento?  ¿Se potenció tu creatividad?

Lo que tengo es una ansiedad espantosa. ¿Mi creatividad? Necesito aire para mis ideas; me hacen falta los paseos y las charlas de café, las birritas en los balcones. Estoy harto de tomar vino en la soledad de mi cuarto. Quiero creer que lo que se me está potenciando es la paciencia, pero la verdad es que mi creatividad está deprimida.



¿Qué opinas del desempeño del gobierno y sus políticas para  enfrentar ésta pandemia?

Confío en que están haciendo lo mejor posible. Lamento que algunas medidas de control estén en línea con una tradición paternalista que busca provocar vergüenza o culpa en quienes las transgreden. Me parece que, con mucha seriedad, el gobierno tiene que convocar a los referentes sociales y culturales para pensar en un futuro que sin duda incluirá este y otros desastres. Tenemos que modificar nuestras formas de pensar, generar un lenguaje verdaderamente inclusivo que nos permita nombrar lo que está pasando y trascender las categorías binarias típicas. Si no, sobre la base de la dicotomía “bueno /malo”, vamos a seguir reeditando conceptos para significar lo mismo: “esencial /inesencial”, “sano /enfermo”, etcétera.



¿Qué evaluación haces con respecto a la situación que atraviesa el ámbito de la cultura en éste contexto?

Me encantaría que los funcionarios y referentes culturales dejen de reciclar contenidos pasados y proponer transmisiones en vivo para concentrarse en los verdaderos factores del cambio de producción y recepción de contenidos culturales: el cierre de teatros y espacios que no pueden financiarse, la marginación de artistas itinerantes y autónomos, la falta de protocolos para volver cuanto antes al convivio teatral, entre muchos otros.


 ¿Cuáles crees serán las consecuencias en los contenidos y formas de producción tras la pandemia en la "nueva normalidad
"?

Me preocupa que los discursos de la pandemia queden resonando en las salas vacías. Me preocupa la paranoia y el miedo de lxs espectadorxs, de lxs lectorxs, más que la perviviencia de la COVID. Tenemos pendiente una discusión sobre cómo recuperar la calma, sobre cómo tejer un discurso serio e inclusivo que provea claridad sobre lo que viene. ¿Cuál es nuestro rol en esto como comunicadorxs, como hacedorxs de imágenes? ¿Qué cosas debemos proponer desde la literatura, desde el cine y el teatro para repensar nuestra circunstancia y recuperar el libre albedrío?


 ¿Aprenderemos algo de todo ésto?

En principio, hemos recordado algo: que no somos nada y que nuestra relación irresponsable con el mundo trae consecuencias. ¡Pero es tán fácil olvidar para algunxs! ¿Por qué la burguesía media prefiere sostener teorías conspirativas sobre el origen del virus en vez de ponderar el hecho de que muy seguramente surgió de la ingesta irresponsable de animales? Escuché a muchxs decir que lxs chinxs comen cualquier cosa, siempre con el racismo y la incapacidad para mirarse ellxs mismxs como base. Hay incapacidad también para medir cuán problemático es seguir sistematizando y racionalizando el envío de cuerpos sintientes al matadero. Ojalá aprendamos, aunque soy pesimista en este sentido, a relacionarnos mejor con el mundo; ojalá comprendamos cuál es nuestra verdadera implicancia en todo esto.


miércoles, 29 de julio de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS * Entrevistas desde casa


EMILIO GARCIA WEHBI : “No me preocupa el futuro del arte, sino el futuro socioeconómico de los artistas”



Emilio García Wehbi es director teatral, autor, artista visual, actor y docente. A finales de los años 80 funda la compañia El periférico de  objetos, grupo paradigmático y experimental del teatro independiente. Un artista que ha buceado en múltiples disciplinas para crear nuevos lenguajes escenicos y disolver los limites de los diferentes generos artisticos.  Pasaron más de tres décadas y sus espectáculos, óperas, instalaciones, performances e intervenciones urbanas  han sido  presentados en gran parte del mundo. Algunos de sus trabajos destacados son "65 sueños sobre Kafka", "Tistes y Atreo", "Orlando.Una ucronia disfórica", "Maquina Hamlet", "58 indicios sobre el cuerpo", "Cuando el bufon se canse de reír", "Hécuba o el gineceo".

Este año salió publicada su primera novela "Maratonista ciego" [Ediciones Documenta],una suerte de autoficcion donde  el tema del paso del tiempo y su devenir hallan centralidad. Por otro lado, hasta el viernes 1 de agosto se podrá ver el documental "La herida y el cuchillo (Notas para una película sobre García Wehbi)" dirigido por Miguel Zeballos, donde se registra algunos  de los procesos creativos de los últimos cinco años del artista. Se puede ver on line y gratis a traves de la plataforma Vimeo (https://vimeo.com/328830610 - Contraseña: ELCUCHILLO)




¿De qué manera transitas éstos meses de aislamiento?

Cuando se decretó el aislamiento estaba ensayando en el Teatro Cervantes una obra -Medea Mediatativa, con textos de Pascal Quignard- para estarenarse en mayo. Obviamente se suspendió la actividad pero la dirección del teatro tuvo el enorme gesto de decidir pagar los contratos completos de todos los artistas que estaban trabajando en ese momento en el teatro -aún sin haber estrenado-. De ese modo estoy pudiendo atravesar la pandemia sin demasiados sobresaltos económicos. Dicho todo esto, lo que estoy hacienso desde el comienzo de la pandemia es ponerme a escribir mi segunda novela, a muy buen ritmo. Estoy ocupado en eso gran parte del día. Y el resto lo ocupo en leer.  La cantidad de horas no ocupadas en ensayos, desplazamientos y trámites han sido muy provechosamente ocupadas con esta dos actividades: lectura y escritura.



¿Cómo evalúas las medidas del gobierno para enfrentar la pandemia?

Creo que han sido atinadas. No debemos olvidar que el nuestro es un país devastado, con una situación de fragilidad social y una pobreza inéditas. La cuarentena prolongada permitió que la infraestructura sanitaria se rearmara, al menos un poco mejor, para enfrentarse al Covi-19. En cuanto a las consecuencias sociales, creo que se está haciendo lo que se puede. La crisis económica producto de la pandemia es terrible en todo el mundo y lo que se viene es más hambre y desigualdad. Nada nuevo para este capitalismo descarnado que sobrevive a todo, lamentablemente.



Hay una proliferación de oferta  teatral vía streaming. ¿Qué pasa con el aquí y ahora escénico en propuestas mediatizadas? 

No me interesa para nada la reproducción vía streaming de obras de teatro porque como dice un viejo refrán, "video mata teatro". Me han pedido muchas veces que comparta mis obras online, pero siempre he rechazado la propuesta. El "teatro vía streaming" carece de las condiciones básicas del presupuesto escénico: la presencia. Y si yo hago teatro es porque me interesa el cuerpo presente, y no el cuerpo remoto o su reproducción. Dicho esto, por otro lado no me he negado nuncas a participar vía streaming en charlas, debates, entrevistas, etc. Pero eso es otra cosa.



La cultura es una de las áreas más golpeadas. ¿Qué consideración haces al respecto?

Los actores culturales hemos sido muy golpeados por esta crisis sanitaria, pero hay muchos otros que están en igualdad de condiciones. Es lamentable todo, no sólo nuestro caso. Por supuesto que el estado debería intervenir apoyando o intentando sostener la actividad cultural, pero hay que considerar que ese apoyo también lo necesita gran parte de las actividades del sector productivo, al menos los pequeños productores, comerciantes. Y no hablar de los asalariados. El hambre que se está desatando es tremenda y sus consecuencias insospechadas.


¿Cómo pensar la profesión del artista pos pandemia?

 El arte es parte de la esencia del hombre, desde que pintó las primeras imágenes en las cuevas. Ahí desarrolló una actividad fundamental para su supervivencia: la abstracción, uno de los pilares de la imaginación. A lo largo de la historia de la humanidad, el arte sobrevivió a guerras, pandemias, devastaciones, etc. Va a seguir habiendo arte mientras haya hombre. No me preocupa el futuro del arte, sino el futuro socioeconómico de los artistas. Pero ese es otro tema. Sobre esto abro un gran interrogante.



lunes, 20 de julio de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS * Entrevistas desde casa

LUCIANO ROSSO : “Los artistas tenemos el poder de adaptarnos al entorno”




Luciano Rosso es actor, bailarín, coreógrafo y performer. Su recorrido artístico en Argentina lo llevó a ser intérprete del grupo de percusión teatral El Choque Urbano durante varios años. Pronto llegaría “Urraka! Música con objetos”, donde creó junto a Hermes Gaido una compañía de actores, bailarines, músicos y artistas plásticos creando un espectáculo multidisciplinario de alto impacto escénico.

 Y luego “Un Poyo Rojo”, obra  de teatro físico creada también con Gaido y Nicolas Poggi, con quien la presentaron durante algunas temporadas en giras y festivales. Más tarde Poggi abandonaría el proyecto y se sumaria el mendocino  Alfonso Baron con quien se embarcaron en la aventura de conquistar tierras europeas, logrando una repercusión inusitada para artistas que venian de moverse en las arenas del circuito independiente argentino. Hoy llevan algunos años radicados en Paris donde el público los ovaciona en cada espacio que se presentan. 

La curiosidad e inquietud, sumado a un enorme talento lo impulsó a Rosso a indagar en el lenguaje audiovisual.  En ese contexto apareció el boom generado con la viralización de sus videos haciendo playbacks de canciones icónicas e incluso de temas populares como “El pollito pio” con más de 20 millones de views en Youtube. Su cara recorrió el mundo. Podría decirse que fue ticktoker, sin saberlo, antes que la app fuera un éxito. 

El año pasado junto a su actual pareja el actor Miguel Israilevich crearon “Furor” un nuevo experimento escénico donde indagan miradas acerca del éxito y el fracaso. Ambos  son coautores y codirectores además de interpretar la obra.  

Su creación más reciente es APOCALIPSYNC Se trata de una pieza audiovisual creada junto a Israilevich en confinamiento. “Nace como un proyecto de espectáculo teatral. A partir de la situación de pandemia global y a la espera de poder volver al formato escénico, decidimos reinventar el concepto para llevarlo a un formato online. Durante el confinamiento creamos este show en el living de casa, con una luz circular y un teléfono celular. La versión audiovisual de APOCALIPSYNC_ es un show en sí mismo, pero también es una pequeña muestra de lo que será la versión escénica el día que podamos volver a ocupar las salas teatrales.”




¿Donde te agarro el comienzo de la cuarentena?

 Estaba en Noruega cuando declararon la pandemia, al otro día volví a París donde vivo hace tres años. La verdad es que me hizo bien poder estar en mi casa durante los meses de cuarentena porque justamente estoy todo el tiempo de gira y no tengo mucha oportunidad de parar.


¿Que actividades artísticas estabas realizando?

Se nos cortó todo el año de gira con Un poyo rojo y Furor, tuvimos que bajar muchas fechas que recién ahora se están empezando a reprogramar para el próximo año.



¿Pudiste potenciar tu creatividad en los meses de encierro?

 Bueno, APOCALIPSYNC nació en cuarentena y aunque en un principio lo pensé como proyecto escénico, tuvimos que adaptarlo a la situación actual. Ahora estamos adaptándolo nuevamente a un formato escénico para llevarlo al festival off de Aviñón en 2021.



¿Tuviste paranoia o miedos ?

 Tuve mucho cuidado. Un poco de paranoia también, pero no por contagiarme el virus. Me asusta pensar que existe la tecnología para manipular a las masas.



¿De qué manera crees que afectará a la cultura los efectos de la pandemia?

 Bueno, pienso que los artistas tenemos el poder de adaptarnos al entorno y es así como mantenemos parte de la cultura siempre despierta. Claro que vendrán cambios y nuevos paradigmas, y aquí estaremos poniendo el pecho.


¿Alguna reflexión que quieras compartir en este contexto?

 A mi me ayuda mucho encontrar momentos para no consumir información externa. Tratar de conectar con la respiración en lugar de  hacerlo con el teléfono.


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APOCALIPSYNC

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sábado, 11 de julio de 2020

TIEMPOS PANDEMICOS: Entrevistas desde casa


ALFREDO STAFFOLANI : "Confío en que la pausa es aleccionadora"




¿Dónde estabas y qué debiste posponer en los comienzos de la cuarentena?

El inicio de la cuarentena me agarró en el aeropuerto, volviendo de Alemania. Estaba trabajando en el Residenzteather de Múnich, con un estreno interrumpido y sin proyección para mi retorno que debía ser durante este mes de julio, para el estreno de la pieza que había escrito. Volvía además para retomar mi trabajo docente en Buenos Aires, tenía previsto el reestreno de La Maldad del Mundo, el estreno de una obra nueva con mi grupo en Buenos Aires, y un trabajo en colaboración entre París y Buenos Aires con la dramaturga francesa Alexandra Badea. Todo fue cancelado por ahora, a excepción de mi trabajo como docente que pude sostenerlo a distancia y el trabajo conjunto con la traductora de la obra en Alemania.



¿De qué manera transitas este largo aislamiento?

Pasé por distintas circunstancias durante el aislamiento que me hicieron bordear el entusiasmo por nuevas lecturas, estudiar un idioma nuevo, revisar obras en proceso, generar nuevos materiales y a la vez, la desesperación por no saber cómo iba a poder encontrar hacia adelante espacio todo ese material para poder llevarse a cabo. Pero confío en que la pausa es aleccionadora. A causa del tiempo que había estado trabajando en Múnich, llevaba casi tres meses más de un invierno muy crudo, casi sin salir más que para ir al teatro. Entonces generé nuevos hábitos domésticos durante los últimos seis meses, puedo leer un poco más sereno, y pensar un poco más en lo que hago sin que la variable tiempo me aniquile. A la vez, doy clases varias veces a la semana, lo cual mantiene despierto el diálogo con mi práctica de una manera un poco periférica, pero a la vez, posible.



¿Qué opinas sobre las medidas que tomó el gobierno para enfrentar éste momento?

Creo que se tomaron medidas a tiempo que, por un lado, visibilizaron la precariedad de casi todas las instituciones de las que somos parte: la salud, la economía, la política, la cultura, la vida sexual, afectiva. Pareciera que en todo sitio en el que se fue a buscar indicios de algo, aparecieron nuevas plagas instaladas en la forma en que cada cosa se constituía. En una casa donde se esperaba que vivieran dos, vivían siete. En un colectivo del que se esperaba el silencio, apareció una agrupación, del rumor de la derecha, apareció la relatividad de la pandemia de manera vehemente y enloquecida. El aislamiento es muchas veces insoportable porque nos fue enfrentando a nuestra propia relación con la muerte, entonces como respuesta aparecieron nuevos discursos sobre el miedo, el control y el afecto. Quizás este tiempo esté tan sobrecargado de urgencias que sea aceptar que a veces la escucha tiene que estar corrida de la propia subjetividad, ser un poco más generosa.



¿Qué evaluación haces con respecto a la situación que atraviesa el teatro independiente?

Es difícil pensar en el teatro independiente como una cosa, sobretodo porque en su conjunto agrupa muchas debilidades muy específicas: La situación de las salas sin programación y con demoras en el pago de los fondos que las sostienen, la situación de los y las artistas sin producir creativamente, ni poder trabajar como docentes, la situación de los técnicos y las técnicas, sin trabajar ni poder - en algunos casos - ser parte de alguna de las líneas de ayuda o promoción que se fueron creando.
 Por otro lado, en la perspectiva de regreso, sin duda que el teatro independiente va a ser el más endeble, porque una sala de pocas localidades no puede legitimar su sustentabilidad trabajando al 20, 30 ó 50 por ciento de su capacidad, probablemente no pueda ni sostener los gastos que eso supone. A la vez, muchas de ellas, tampoco tienen la chance de alquilar sus espacios ni dar uso a sus bares, salvo para el delivery. Entonces tenemos que asumir que a medida que la actividad se retome, vamos a tener una economía de postguerra, que sin duda nos va a llevar a re-pensar cómo volver a construir nuestros espacios de trabajo, cómo diversificarlos, y heredar algún pensamiento catastrófico no para imitar en términos temáticos, sino para seguir problematizando sus jerarquías, sus fallas y sus zonas grises.



¿Crees que el teatro pueda mutar hacia otras plataformas?

Probablemente el teatro pueda hacer ejercicios en otras plataformas. Pero sin duda que su
carácter específico sería otro. Yo hice experiencias en Alemania por Streaming cuando la cosa comenzaba y tenían el espíritu de algo que iba a durar poco. Ahora acá estoy queriendo investigar cómo serían esos diálogos, aunque suelen frustrarme. Para mí hay algo de ritual que ahora está pausado. Yo conocí al teatro adentro del teatro, primero como espectador, después haciéndolo. No quiero adaptarme a que la computadora, mi teléfono ó una pantalla de cine sean los cuerpos a observar porque el cuerpo de la cámara no había sido hasta ahora mi objeto de deseo. O en todo caso, había sido un lugar de observación dentro del teatro. Soy de los que prefiere esperar. De todas maneras no estoy negado, pero no quiero insistir con un impulso de existencia constante a través de las redes sociales porque sin duda que no me representa. No estoy tan vivo ahora, estoy un poco dormido, y un poco despierto, trabajando, leyendo, observando. La solidaridad falsa de quien quiere mostrar su letargo durante todo el día no me divierte, como así tampoco la de celebrar los dones ajenos que aparecieron en este tiempo, y menos aún la de dar cátedra sobre cosas que no tengo la menor idea de cómo van a seguir. Ya la responsabilidad de la palabra en los espacios de formación me parece bastante grande, y suficiente para seguir trabajando en que esos espacios puedan ser cada vez menos pedantes y sí más abiertas, creativas y sensibles.




* Ph: Ian Kornfeld